24 nov 2009

Remolino.

Estaba bastante aburrida con la rutina, pero paso por mi mente una de esas ideas locas y matutinas. (La seguiste)
Seguimos de largo en el metro, nos pasamos tres estaciones, nos devolvimos y le vimos “crecer” el pelo a un señor gordo!!!
al bajarnos caminamos muy lento, y miramos afiches, luego sacamos un remolino que estaba en un reja y vimos a un niño niña caminar ( ¿ese es él …?).
dije: ¡SOY UNA NIÑA FELIZ! y una niña me miro muy feo… (No me importo)
paso el día y me desanime nuevamente. Luego ahí estaban mis mongolas para hacerme reír y lo olvide.
Camino a casa, en un viaje de metro muy aburrido, subió una pequeña y hermosa niña, vio mi remolino, me entrego una sonrisa de esas “pepsodent” y le regale mi remolino.
Espero que la halla hecho feliz tanto como a mí, gracias Christian por hacer que mi
mañana fuera distinta, eres un gran amigo.