2 nov 2009

Simple.


Ella siempre que quería soñar, subía al techo de su casa, desde ahí tenia una vista preferencial al cielo, las nubes hacían pequeñas figuras para que ella imaginara y su mente liberara creatividad para escribir.
Un día subió al techo, y aquel estaba triste, no había nubes, ni vista preferencial, pero el cielo a ella le regalo unas lágrimas, que la hicieron soñar y pensar…
Su escritura fue con un sentir, su escritura fue con emoción, su escritura fue mas allá de la imaginación, su escritura fue real, nació del corazón, y solo necesito saber que su escritura no dependía de lo que miraba… dependía de que ella fuera sincera y su escritura no fuera forzada, no importaba donde ella escribiera o como su paisaje estuviera, importaba que fuera
simplemente ella.