
Ella siempre que quería soñar, subía al techo de su casa, desde ahí tenia una vista preferencial al cielo, las nubes hacían pequeñas figuras para que ella imaginara y su mente liberara creatividad para escribir.
Un día subió al techo, y aquel estaba triste, no había nubes, ni vista preferencial, pero el cielo a ella le regalo unas lágrimas, que la hicieron soñar y pensar…
Su escritura fue con un sentir, su escritura fue con emoción, su escritura fue mas allá de la imaginación, su escritura fue real, nació del corazón, y solo necesito saber que su escritura no dependía de lo que miraba… dependía de que ella fuera sincera y su escritura no fuera forzada, no importaba donde ella escribiera o como su paisaje estuviera, importaba que fuera simplemente ella.
Un día subió al techo, y aquel estaba triste, no había nubes, ni vista preferencial, pero el cielo a ella le regalo unas lágrimas, que la hicieron soñar y pensar…
Su escritura fue con un sentir, su escritura fue con emoción, su escritura fue mas allá de la imaginación, su escritura fue real, nació del corazón, y solo necesito saber que su escritura no dependía de lo que miraba… dependía de que ella fuera sincera y su escritura no fuera forzada, no importaba donde ella escribiera o como su paisaje estuviera, importaba que fuera simplemente ella.